martes, 5 de abril de 2011
TRES DE VEINTISEIS
lunes, 21 de marzo de 2011
CARTAGENA REPORTING
Parece que fuera contracorriente, en esto del ritmo porque mientras todo en Cartagena parece suceder despacio, con calma, una va acelerada por la vida y no encuentra el momento de darse un respiro, para echar el freno y ponerle unas líneas a la gente que espera noticias desde el otro lado del charco.
Hoy puedo colgar alguna que otra foto, como éstas del "sancocho" que organizó una de las alumnas, Amelia, en su humilde restaurante de la playa de la Boquilla
No es que fuera muchísima gente - el dinero para el transporte más los 5000 pesos (2 euros) de la comida echaron para atrás a la mayoría - pero los que estuvimos ahí pasamos un buen rato.
Es un rincón muy tranquilo. Precisamente porque es una zona humilde y algo alejada, hay mucha menos gente en la playa y no se oyen los estridentes ruidos de los altavoces a todo volumen, castigando al dominguero con los últimos hits del regetón local.
Uno echa un vistazo y es evidente que el local necesita muchas mejoras, pero al final, si la playa es tranquila y limpia (importante, porque aquí las playas están bastante sucias por lo general), y el pescado fresco, no se precisa de mucho más para sentirse como en el paraíso. De ahí el nombre del lugar "Playa Paraiso":
En la foto Juan David, el hijo menor de Amelia, nuestra alumna.
Amelia no atraviesa el mejor momento de su vida. Estando ahí me contaron además que en 2 ocasiones el agua se llevó por delante el restaurante y hubo que recomponerlo de nuevo. Por lo visto en el pasado lucía más lindo y cuidado, pero el mar y la vida van poco a poco erosionando las cosas y donde ayer había buena madera, hoy hay listones de pallets que se consiguieron en el puerto. .
Amelia y sus hijos siguen adelante a pesar de las dificultades pero en Cartagena hay siempre presente un enemigo, de carácter cultural, un clásico del colectivo caribeño, y es la falta de espíritu de esfuerzo, de verdadero sacrificio, por sacar adelante un negocio, una familia, o incluso un hijo.
La dejadez que muchas madres tienen respecto a sus niños pequeños es a veces desoladora.
Nuestro grupo de alumnos fue en su momento seleccionado teniendo en cuenta la importancia de un perfil emprendedor y no existe en general ningún caso que no quiera realmente luchar por un futuro, pero todos viven en una sociedad que día a día les transmite todo lo contrario, y lógicamente, hay veces que no resulta tan fácil decirle que no a la ley del mínimo esfuerzo.
Ya hemos pasado la mitad del curso y el nivel de asistencia es muy bueno, comparado con el habitual. Quiero pensar que esto se debe a que elegimos a las personas adecuadas, tanto para dar las clases como para recibirlas y cuando leo las listas y veo que han asistido 25 personas de las 29 que componen el grupo me llena de satisfacción.
Pasado el tiempo ya es fácil identificar a los mejores de la clase. Y de entre ellos destaca una chica bien jovencita, soltera, sin hijos (milagro!) de aspecto frágil, llamada Angélica. Fue la única en contestar perfectamente todas las preguntas del examen sorpresa con el que los amargué la mañana hace tres sábados.
Y Angélica, junto con otros compañeros destacados debería llevarse consigo un incentivo mayor que el del resto de compañeros, aunque como digo, todos y todas me siguen sorprendiendo por su constancia y compromiso, salvo casos puntuales que en general tienen más que ver con la necesidad de trabajar en horas de clase que con la falta de interés.
Por eso es un pequeño tormento ver el tema de los incentivos, porque a uno le gustaría ser Papá Noel y ayudarlos a todos por igual y con un dinero que permita mejora sustancial en sus pequeños negocios.
Pero no todo en la vida puede ser como uno desearía y realmene pienso que el mejor regalo que les podemos hacer es la formación que están recibiendo. No sólo en materia de gestión empresarial, también todo lo que aprenden en los talleres de refuerzo personal.
Algunas de las alumnas reconocen que su trato con el prójimo, especialmente con la familia, los hijos, ha mejorado mucho desde que acuden a estos talleres, en los que se habla de tolerancia, de esfuerzo, de saber perdonar, de ponerse en el lugar del otro..
El incentivo será eso, un detalle, un regalo, un pequeño premio por su demostrado compromiso y valía, pero serán ellos los que tengan que despegar - eso sí, con asesoría - y empezar a volar solos.
Hace poco les puse un video en el que hablaban de una señora muy humilde, que vendiendo "maticas" (plantitas) en la calle, pagó su casa y la educación y alimientación de sus 3 hijos. Se necesitaba a sí misma, pero eso sí, con la moral bien alta, con las pilas y los 5 sentidos bien puestos, y con el pleno conocimiento de que las cosas dependen mucho más de uno mismo que de los demás.
Y la historia de esta mujer me lleva a penar en otra de las contradicciones de este impresionante país: uno pasa de encontrarse gente que no trabaja por no tener que madrugar, aun pasando penurias, a gente que duerme cuatro horas al día o incluso menos, y se deja el cuerpo y el alma en su pequeño negocio, con tal de que sus hijos puedan algún día ir a la Universidad. Gente como la señora de las maticas.
Y cuando uno se encuentra con alguien así, no puede sino intentar colaborarle, ayudarle, darle su empujoncito. No por caridad, ni por compasión, sino por pura justicia, por equidad, porque es simplemente lo que debe ser.
Encontrar esos pequeños héroes entre la multitud de gente que malvive en los barrios pobres de Cartagena es un gran reto, y una experiencia tremendamente emocionante.
A veces tras muros de lata y cartón encuentra uno a alguien fabricando cajas con cartón reciclado, cosiendo muñequitas, o haciendo artesanías en madera y totumo, arreglando zapatos, pintando uñas, ....Por eso hay que asormar la cabeza de cuando en cuando, porque estos héroes no llevan credenciales ni anuncian sus negocios con luces de neón.
sábado, 19 de febrero de 2011
¿NIÑOS O DELINCUENTES?
En esta tesitura, hay que hacer milagros para que a uno le financien una cosa así, más cuando se trata de algo que a primera vista pudiera parecer destinado al mero entretenimiento de la gente joven, de los niños... Pero hace falta acercarse un poquito, sólo un poquito, a esta realidad, para darse cuenta de que algo como la música, el baile, o el deporte, puede ser la diferencia entre un niño que crece y se hace pandillero, y crece y se hace delincuente, y crece y se convierte en asesino... o un niño que tiene la posibilidad de hacer algo con su tiempo libre que no sea simplemente estar en la calle.
Las casas normalmente son pequeñas, y la media de habitantes por casa puede estar fácilmente en 8 personas... no es difícil imaginar por qué los chicos pasan tanto tiempo fuera de ella.
El pandillismo - como el sicariato - son fenómenos que están creciendo exponencialmente en los últimos años. Según un informe que leí ayer, mientras buscaba datos objetivos con los que justificar el proyecto, en 1996 había identificadas 27 pandillas en toda Cartagena. Ahora hay 69.
Entre los barrios afectados, identifiqué rápidamente los que rodean la sede de Actuar por Bolívar: Canapote (donde está ubicado el centro), Santa Rita, (a 5 minutos caminando desde Actuar), San Pedro y Libertad, Crespito, Daniel Lemetre....Todos están a un tiro de piedra y en todos hay pandillas. Y sus miembros son delincuentes en potencia - o en la realidad - pero también son niños.
Me pareció oportuno buscar para el proyecto cuál es la definición de "niño" que recoge la Convención de los Derechos de los Niños de la ONU: Niño es todo menor de 18 años, salvo que la legislación del país establezca una edad distinta.
No es el caso. En Colombia, hasta los 18 años uno es menor de edad.
Pero a veces se nos olvida que son niños. Los vemos grandes ya, crecidos, los vemos con sus "pintas", con sus andares y porte desafiante, y lo que nos entra por la retina es más bien el retrato de alguien con quien no nos queremos cruzar. Pero con todo, hay que ser capaces de quitarles ese disfraz, y reconocer en ellos los niños que son, por un lado, y la realidad que viven y que han vivido desde que estaban ya en el vientre de sus madres (malnutridos desde su mismísima concepción). Descuidados. Abandonados. Maltratados. Eso son los pandilleros, no otra cosa. Pero de un minuto a otro pasan de ser víctimas a ser vengadores y ahí se perdió para siempre su condición infantil.
Por eso, que existan lugares donde estos chicos puedan simplemente estar, sin que ello implique ser testigos ni partícipes de delitos, de consumo de drogas, de prostitución, no es sólo conveniente, es FUNDAMENTAL.
Así que, haremos todo lo posible por justificar convenientemente este proyecto, y espero que más tarde o más temprano, podamos encontrar la ayuda necesaria para financiarlo. Alguien que apueste por una Cartagena con jóvenes sanos de cuerpo y de mente. Futuros ciudadanos. Futuros padres que enseñen a sus hijos que es importante, y mucho, alimentar el cuerpo, y aún más importante, alimentar el alma.
domingo, 6 de febrero de 2011
REGALO DE CALCULADORAS Y PRIMERAS DESPEDIDAS



martes, 25 de enero de 2011
FRACASO ESCOLAR EN EL NOMBRE DEL SEÑOR
Efectivamente, todo proyecto de cooperación al desarrollo debe incluir un apartado que haga mención a los posibles riesgos, a los obstáculos que previsiblemente pueden encontrarse en el camino y que dificultan o ponen en peligro su éxito, el cumplimiento del objetivo para el que fue diseñado.
En este apartado, en su momento pensamos que el mayor riesgo que había era la deserción de los propios beneficiarios, fundamentalmente, por motivos económicos, aunque también sociales y culturales. Frente a esto, también se hace mención a las medidas que se van a tomar para eliminarlos si es posible, o reducir su impacto. Y ahí citábamos el trabajo psicológico, reflejado en los talleres de refuerzo personal, y al seguimiento continuo de los alumnos.
Ahora veo esto en el plano real, y me entristece mucho ver que en algunos casos no estamos consiguiéndolo, esto es, tenemos bajas definitivas en nuestro programa de formación.
Aunque también hay casos en los que gracias a ese seguimiento, parece que estamos consiguiendo vencer al enemigo.
Es el caso de una alumna, que trabajaba los sábados todo el día – la capacitación de emprendimiento tiene lugar los sábados de 8 a 12 – y conseguimos convencerla de que pidiera ayuda, negociara con sus jefes… finalmente podrá venir de 8 a 11.30 y durante esas horas su madre la sustituirá.
Otro caso es el un chaval de 20 años que no ha venido ni un solo día a clase, y consecuentemente, había sido “borrado” de la lista y sustituido por otra persona que aprovechara su plaza.
Ayer vino a verme y me contó que había tenido que trabajar todos los días desde bien temprano ayudando a su padre, pues el que habitualmente lo hacía, su hermano mayor, había conseguido trabajo en el aeropuerto y por tanto no podía seguir colaborando con él. El chaval añade que en su casa no hay “tradición” de estudiar y que por eso sus padres no lo consideran algo fundamental, más bien, un lujo que no se pueden o no se deben permitir.
Quedamos en que hablaríamos con su padre, explicándole la importancia de este programa formativo para su hijo, que además sólo le robaría 8 horas a la semana, pudiendo ayudarle el resto del tiempo.
Hoy volvió a mi oficina y me contó que había hablado con su padre, y éste había accedido a “dejarle” estudiar. Así que espero contar con él a partir del jueves, día en el que tienen taller de refuerzo personal, que en su caso además creo que le va a venir de maravilla.
Pero no todo son éxitos en esto del seguimiento.
Otro de nuestros pocos jóvenes “hombres” que al menos aparentemente estaba muy ilusionado con participar en el proyecto, ha decidido que no vendrá, en este caso, también por estar ocupado los sábados, pero por una razón bien diferente a las anteriores.
Es miembro de la iglesia adventista que queda a dos cuadras de Actuar por Bolívar. Y los sábados a esa hora suelen tener algún tipo de actividad – normalmente, rezar y alabar a Dios – y está absolutamente convencido de que Dios quiere que siga haciéndolo en lugar de capacitarse.
Le insistí en que hablara con su “pastor” (por experiencia sé que en este tema no suelen hacerme mucho caso) y que le planteara su conflicto para que él le diera alguna alternativa que le permita venir a clase los sábados y estar “en paz con Dios”. Pero no ha habido forma.
Así que con todo mi dolor le he tenido que decir “adiós” no sin desearle mucha suerte y recordarle un pasaje del evangelio en el que a Jesús le recriminan estar curando enfermos un sábado, cuando el sábado es el día del Señor. Jesús contesta algo así como “ ¿quien de vosotros si se le cayera un hijo o un buey a un pozo no iría a rescatarlo en sábado?”.
Y confieso que este pasaje no me lo sé por casualidad.
Lo recuerdo porque he tenido que echarle un vistazo a la Biblia últimamente, porque este es el tercer caso con el que me topo de chavales que dejan de venir a clase por cumplir con sus obligaciones para con Dios. En este caso, están aprendiendo a hacer sandalias, y uno de ellos suele venir también a mis “clases” de refuerzo escolar porque va como cuatro cursos por debajo de lo que debería para su edad.
Y no he sido capaz de convencerles de que Dios quiere que salgan adelante, que estudien, que aprendan, que puedan tener un oficio que les dé de comer el día de mañana. (No les hace falta, porque, ya sabes, Dios proveerá)
Así que en mi desesperación me puse a buscar pasajes bíblicos, y este es uno de los que pude encontrar, en los que se hablaba precisamente de esto, de “saltarse” la norma del sábado para hacer otra cosa que tenga realmente importancia no sólo para uno, sino para la comunidad, porque estos chicos venderán lo que aprendan a hacer con sus manos y con eso darán de comer a los múltiples hermanos, primos, e incluso vecinos, que suelen habitar en sus “casas”.
Pero me olvidé de un pequeño detalle, y es que estas “iglesias” no creen en la figura de Jesucristo y consecuentemente, lo que digan los Evangelios como que les da bastante igual…
Son jóvenes, muy jóvenes, y por tanto inconscientes del lavado de cerebro al que están siendo sometidos…. Para más inri, el pastor les hace “ayunar” una vez por semana como mínimo. Y yo me río por no llorar, porque si hay algo que hacen estos chicos cada día de sus miserables vidas es justo ayunar.
Con este obstáculo no contamos en el diseño del proyecto. Con este obstáculo de hecho no cuenta nadie. Porque desde que todo tipo de iglesias son legales en este país, parece que no hubiera nada que hacer frente a estos lobos que se llaman pastores y que están devorándose poco a poco a las jóvenes ovejas de los barrios pobres.
Y yo me pregunto ¿Será que a nadie le importa?
miércoles, 19 de enero de 2011
CLASE DE SISTEMAS
Yo la conocía ya porque es una niña que forma parte del gurpo de apadrinados a los que apoyamos desde España.
Ahora de alguna forma su mamá también está "apadrinada" porque es una de las alumnas de nuestro proyecto de futuros emprendedores.

Su mamá, Margarita, es puntual y hasta ahora ha venido a todas las clases, lo cual es de loar en general, porque todas estas mamás han de buscarse la vida para que nadie las necesite durante 4 horas seguidas, 3 días a la semana, y eso no es nada fácil, y menos aquí.´
Así que tiene su mérito, pero en el caso de Margarita el mérito es triple, porque además de ser madre cabeza de familia tiene 2 hijos más, una de ellas, de 22 años, es tetrapléjica y requiere de su cuidado constante. Se quedó así un día, sin más. Nadie sabe por qué. Nadie puede curarla, al menos hasta la fecha. Esas tragedias que sólo pasan en el Caribe.
Margarita se levanta todos los días a las 4 de la mañana y lo primero que hace es cocinar pequeños bocados rápidos que luego vende. Con eso y algo de ayuda familiar, subsisten ella y sus tres hijos... Desde aquí intentaremos que ese pequeño proyecto que ya tiene se convierta en algo más rentable, más productivo, y por tanto, en algo que le permita vivir un pelín mejor.
La capacitación es su terapia.
La situación de su hija le deprime profundamente y hace que su cara normalmente muestre todo menos una sonrisa.
Sin embargo, estos días de hacer algo distinto, de asistir a clases, de aprender cosas nuevas, la están rejuveneciendo, y por primera vez desde que le hicimos la primera entrevista, la veo sonreír.
Mientras ella aprende qué es un computador y para qué sirve, Juliana juega solita y en silencio. Se ve que está acostumbrada a colaborar con su mamá. Un tesoro la madre y un tesoro la niña.
viernes, 14 de enero de 2011
Y EL PROYECTO SE EMPIEZA A HACER REALIDAD
La primera clase fue ayer, tocaba "taller de refuerzo personal" y se trataron temas tan importantes como "el perdón" tanto en relación con los demás como con uno mismo, y el "proyecto de vida", lo que cada uno quiere ser en un futuro, y lo que piensa hacer para llegar a cumplir ese sueño.
Y hoy tuvieron su primera clase de emprendimiento, "promoción del espíritu emprendedor".
En la hora de la pausa - que me ocupo personalmente de dulcificar con café y galletas - hablo con ellos y les pregunto cómo se sienten, cómo les está pareciendo esta primera semana de formación.
Recibo siempre respuestas del tipo "excelente", "super", "bien bacano" ... o sea, que están todos encantados.
A la salida de clase, los que viven lejos se pasan por "mi oficina" y les doy a cada uno sus 3000 pesitos (algo más de un euro) para pagarse el autobús de ida y el de vuelta. Podría parecer barato a ojos del europeo, en realidad, el transporte es carísimo comparado con el nivel medio de sueldos aquí. Así que la ayudita es bien apreciada.
Cuelgo algunas fotos que tomé esta mañana, en la clase de emprendimiento empresarial:

En la foto, Ana Pérez Castro, una de las alumnas con más ganas de acudir a la capacitación. Tiene grandes problemas auditivos y no consigue que en ningún centro de formación la admitan por esta razón. Aquí hemos decidido darle una oportunidad, con el apoyo necesario tanto de los profesores como de sus compañeros.
A su lado, Alejandro Martínez, que ya es un "hombre productivo" pues lidera un equipo de jóvenes capacitados en serigrafía, y tienen su pequeño taller en la sede de Actuar por Bolívar. La capacitación les vendrá muy bien a él y a su compañero Héctor, pues aunque son muy buenos técnicos de la serigrafía, no han tenido oportunidad hasta ahora de conocer algo más sobre el mundo de la empresa, la comercialización de esas camisetas tan lindas que hacen....

Foto de grupo, en primer plano Ever Morales, al que ya conocen los asiduos de este blog desde hace un tiempo. Acaba de cumplir los 18 y aprendió a hacer calzado y lámparas artesanales en Actuar por Bolívar, y en la fundación que lo acogió durante años: Niños de Papel. Ahora su sueño es ponerse a producir, a vender, y supongo que salir algún día del castigado barrio en el que vive, uno de los más humildes de la ciudad: Nelson Mandela.

Por último, foto del "mensaje" del día: "cree en tí y desarrolla tu creatividad". Tiene que ver con las tareas que la profesora les ha mandado para la próxima clase: cada uno tiene que hacer una presentación de lo que sería su negocio futuro, y todos tienen que incluir algún elemento "innovador".... Tengo mucha curiosidad por ver esas presentaciones, pero me tengo que aguantar hasta el sábado que viene !!
Entre medias, el martes clase de informática básica (la mayoría de ellos no sabe usar el correo electrónico, ni entrar en internet... así que es otro de los cursos que tienen una muy buena acogida) , y el jueves taller de refuerzo personal...
La verdad: me dan envidia!! Yo también quiero !!!
Así que como soy la "coordi" me colaré de vez en cuando en las clases con la excusa de que tengo que reportar y de paso recuerdo esos momentos gloriosos en los que uno miraba con ojos bien grandes a esos profesores dedicados que sabían despertar el interés, la curiosidad, la imaginación....
En próximas publicaciones me gustaría hablar de casos concretos, para que podamos conocer un poquito mejor a la gente en la distancia, y ver cómo esto de la formación empresarial está influyendo en sus vidas.
Ejemplo: Nubia Esther Maza. Tiene nada menos que 7 hijos (al final entró !!!) . El mayor tiene 14 y junto con la vecina que les echa un ojo, es el cuidador oficial del reino... ya le dije a su madre, que ese niño se merece un premio, y que le tiene que agradecer el esfuerzo, y hacerle partícipe de esto que le está sucediendo. Que sepa que gracias a él su madre está haciendo, por primera vez en muchos años, algo que no sea limpiar, cocinar, o cuidar de sus hijos. Por mi parte, me veo en la obligación moral, maternal y humana de compensar a ese pobre chaval con algún premio. Algo se me ocurrirá !!!
En breve más noticias, fotos, reflexiones...
Gracias a todos por estar ahí y por hacer realidad este proyecto !!!
Desde el Caribe con Amor.
Maite

